El objetivo de la mayoría de los granfondistas consiste en ahorrar energía puesto que va a realizar una distancia y volumen de horas de pedaleo generalmente por encima de sus recorridos habituales.

Esto implica que en las subidas ha de usarse una estrategia conservadora de asedio al puerto, de tal modo que este no sea más que nosotros. Pese a que la idea de asedio pasa por ser regular en todas las subidas, de la primera a la última) y dentro de las propias subidas también, los cambios de inclinación y la ausencia de un plan claro de gestión del esfuerzo, pueden hacer que esta regularidad sea un espejismo y que nos lancemos a la aventura, con un fiasco casi seguro como resultado.

Uso del desarrollo en GF
De acuerdo con la tesis empleada de interpretar al granfondista como un gestor de reservas energéticas, la utilización inteligente de los desarrollos va a ser crucial en la subida. Como norma general hemos de pensar que la cadencia que naturalmente nos hace sentir cómodos es la correcta, dado que es la que hemos entrenado y que nuestro sistema fisiológico soporta, pero con matices.

  • Aumentar la cadencia artificialmente hace descender la eficiencia mecánica del pedaleo
  • Reducir la cadencia sobreutiliza recursos musculares (interesante para entrenar la fuerza especifica), pero no el día del gran fondo.
  • Si me atasco en un momento de subida, lo mejor es levantarse y reajustar la velocidad a mis posibilidades reales de rendimiento.
  • Si mi talón baja en exceso quiere decir que no tengo fuerza para manejar ese desarrollo en esa pendiente y he de oxigenarme.
  • Un granfondista siempre lleva más desarrollo del necesario a priori, dado que no sabe que dificultades extras puede encontrar (calor, perdida de grupos, desnutrición, falta de experiencia +6 H….)

GRAN FONDO BIBE TRANSBIZKAIA